Las Bolsas seguirán brillando el próximo año a pesar de las exigentes valoraciones a las que ya se mueven algunos índices. Así lo anticipa el precio de los dos principales metales preciosos. La cotización del oro y el platino otorga todavía una amplia cancha alcista a los mercados de renta variable.

Si se cumple lo que anticipa el mercado de materias primas, todavía estamos lejos de contemplar una burbuja en los inflados índices bursátiles. La relación entre el precio del oro y del platino se sitúa en torno a máximos de la última década y los más recientes análisis apuntan a que este escenario es decididamente alcista para las Bolsas, tal y como lo concluye un estudio de la Universidad de Cornell, en Nueva York.

Hace un año, cuando ya algunas voces comenzaban a hablar de una inminente corrección de las Bolsas mundiales aprovechando la temporada estival, el índice que mide la relación entre el precio del oro y el platino se movía ya en máximos. Ahora, está un 9% más alto que entonces, según datos recopilados por MarketWatch.

El defensor de estos metales como indicador de lo que está por venir en los índices mundiales de renta variable, el profesor de Finanzas Darien Huang, señala que mientras que el platino es un indicador más claro de la demanda industrial, en el oro se combina este componente con el de la búsqueda de refugio inversor ante la volatilidad del mercado, especialmente frente a expectativas de riesgo macroeconómico y político.

El autor de este estudio académico es Darien Huang, profesor de finanzas en la Universidad de Cornell. En una serie de entrevistas, me explicó que la relación oro-platino es un buen predictor del mercado de valores, ya el platino es un juego puro de la demanda industrial de oro. El precio del metal amarillo, por el contrario, refleja tanto la demanda industrial, así como la demanda de los inversores por una cobertura frente a problemas económicos y geopolíticos.

 

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